Si querés saber más sobre Madre Baile, hacé clic en los siguientes links, y descargá la lista de temas con comentarios de Vivi, y la ficha técnica del disco, para conocer a todos los que hicieron posible esta obra.

Madre Baile es el nombre de mi segundo disco solista y es uno de los 11 temas, el que le da el nombre a todo el trabajo. El espíritu del disco es la danza, el movimiento. El ritmo y la apertura musical son las energías que le dieron sabor a cada una de las canciones.

Los ritmos

¡Hay muchos! Sobre todo mixturas de ritmos, como por ejemplo un chamamé- afro con tambores; una cumbia con sonidos del Altiplano, mezclas de ritmos caribeños como el mozambique cubano, la plena dominicana y el rap. También hay hip-hop sobre una base electrónica; una chacarera trunca mixturada con festejo peruano; samba reggae; funk; milonga-candombe con tambores y, por supuesto, cuarteto cordobés.

Un disco como road-movie

Madre Baile es un disco gestado en movimiento, con muchas colaboraciones y muchos escenarios, climas, olores y culturas. Uno se mueve trabajando con la música. En ese andar, va generando nuevos entretejidos de músicos y amigos. Finalmente, todo se convierte en un profundo agradecimiento.

Nuestra música

En Madre Baile incluimos ritmos de Córdoba y Argentina, como colores de una paleta que integra músicas de Sud América y el Caribe. Es un intento de poner lo nuestro a la altura de las expresiones que nos llegan desde los países hermanos. De revalorizarnos como cultura, mostrándonos hacia América y el mundo. Para una percusionista es muy tentador hacer ritmos de lugares como Cuba, Brasil o Perú, puntos indiscutibles de la percusión en nuestra América. Pero resulta que acá también hay ritmo, hay baile, en el cuarteto, en la chacarera, en la milonga, en el chamamé. También hay y hubo tambores, es decir, rastros de negritud. ¡Donde hay tambores es porque hubo negros! Es innegable su impronta en Argentina, aunque las políticas de turno se hayan encargado de matarlos y de borrar rastros…

Homenaje al Cuarteto

El tema “Madre Baile” es un cuarteto homenaje a la creadora del “tunga-tunga” cordobés, la señora Leonor, “la Leo”, Marzano. Quisimos respetar el gustito original del sonido de la Leo y de donde surge el nombre “cuarteto”: piano, contrabajo, violín y acordeón. El cuarteto es un heredero directo de la música que trajeron los inmigrantes italianos y españoles. En cada cuarteto asoman el pasodoble y la tarantela, ritmos que en las zonas rurales eran interpretadas por pequeñas orquestas de cuatro músicos para animar las fiestas.

La mujer en el Cuarteto

Si bien la presencia de la mujer fue fundamental en la creación del cuarteto, ese espacio no se desarrolló con la proyección y la fuerza que sí ha tenido la presencia masculina en la historia del cuarteto. El disco está dedicado por una mujer música del siglo XXI a una mujer música del siglo pasado, como un modo de resaltar el lugar de creación artística de Leonor Marzano, quien sobrepasó las barreras de los roles estipulados socialmente para encabezar la creación de un nuevo ritmo músical. A su vez, Madre baile pretende revalorizar al cuarteto como un género musical perteneciente al acervo cultural cordobés. Subestimado incluso por algúnos músicos de otros ámbitos, es rescatado por sus protagonista como parte del folclore de la ciudad.

Continuidades y nuevas miradas

Quisimos trabajar sobre algunos aspectos que están presentes en Tamboorbeat, mi anterior disco. Al uso de las percusiones sumamos la decisión de continuar explorando, en mayor o menor medida según las canciones, con la música electrónica. Incluimos en Madre Baile a un baterista y percusionista, además de mí y de Esteban Gutiérrez, con quien trabajo desde hace tres años. A mi lado, como asistente en el armado de las percusiones, en la orquestación de cada obra, Esteban tuvo una participación especial. No hay sonidos librados al azar. Cada detalle tiene su fundamento. Respecto de Tamboorbeat, en Madre Baile la percusión aparece aún más como recurso de instrumentación de cada tema. Por otro lado, pensé en lograr un disco de canciones. Cada una tiene su contenido porque en cada una quiero hablar de cosas diferentes. Otra diferencia es la inclusión, por un lado, de más ritmos de Argentina y de Córdoba, y por otro, de muchos invitados “pesados”, grandes referentes de los géneros que confluyen en el disco.

El proceso de grabación

El disco comenzó a tomar forma hace un año en París, donde grabamos unos temas con el músico y productor Pájaro Canzani. Uno de esos temas es “Nueva era”, de su autoría, que luego volvimos a grabar con mi banda. Un segundo momento, en mayo de este año, se dio en Lima, Perú, donde pude participar del Festival del Cajón. Grabamos dos temas con músicos peruanos de mucha trayectoria, representativos de la música afroparuana. Uno fue “Se me van los pies”, un festejo. Y el otro, “Qué linda parejita!”, un tema mío donde mezclo chacarera y festejo. Por último, trabajamos con toda la banda en el Maya Estudio de Alta Córdoba. La mayor parte del disco surgió de dos semanas intensas. Hubo un gran proceso de preproducción bajo las directivas de Félix Valls, el productor musical de Madre Baile. Por otro lado, Julián Gómez estuvo a cargo de las programaciones electrónicas. Primero grabamos las bases. En unos temas, de batería y percusión; en otros, de percusión y bajo. Hubo un trabajo muy grande en todas las percusiones del disco. Tuvimos que salir a pedir prestado un número importante de instrumentos. En esas dos semanas no dejamos de traer tambores, cuerda de candombe, percusión brasilera (zurdos, repiques, pandeiros, cuidas, etc), cajones, bombos, congas, djembés) para las distintas músicas del disco. Finalmente, en mi vuelta al tour por algunas ciudades de Europa, grabamos “Dragona” en Estocolmo, con mi amiga y colega Liliana Zavala, y Diva Cruz en percusión y coros.

Los músicos

Tuve la suerte, podría decir la bendición, de recibir tanta buena onda y entrega de toda la gente en quien pensé para grabar. Esa alegría me llegó hasta de aquellos en quienes no había pensado. Conté con el aporte de músicos y artistas como el Dúo Coplanacu; Los hermanos Núñez de Misiones; músicos peruanos como Juan Medrano Cotito , Roberto Argüedas, Rafael Santa Cruz y Richard Hildner; Karen Pastrana de Actitud María Marta; Mora Martínez del grupo Ay Mama; Pablo Jaurena del Trío MJC; Daniel Franco y Martin Rosel (músicos de La Mona Jiménez); Germán Náger ; Leandro Liuzzi; Liliana Zavala y Diva Cruz, residentes en Suecia; y por supuesto el gran Bam-Bam Miranda, a quien va dedicado el disco. Fue muy importante para mí la impronta y la predisposición que brindó cada músico invitado y la buena energía reinante en las sesiones de grabación y en el trabajo en general. Es un disco con buena vibra. Ojalá le llegue a la gente de esa manera.

Sabores

Madre Baile encierra varios sabores. Si tuviera que elegir algunos, serían picantitos, sabrosos, como los de un guisito, con sus justas medidas…

La "San Pugliese" del cuarteto también tiene su estampita para que te acompañe. Hacé clic en este link y descargate la imagen de La Leo, nuestra Madre Baile!

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1 comentario

Vivi, quiero la parte de atras de la estampita de madre baile, así me la imprimo y la plastifico para llevarla conmigo!!!

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